martes, 9 de julio de 2013

Reseña: Guerra Mundial Z (World War Z)

Han pasado varios años desde que leí "Guerra Mundial Z: Una Historia Oral de la Guerra Zombi" de Max Brooks. La recuerdo por muchos motivos: primero, porque el nivel de realismo que Brooks plasmó en su "reporte" me pareció abrumador, en ningún momento se refiere a la novela como una obra de ficción, al contrario, todo el tiempo se hace énfasis en remarcar la veracidad de todo lo que ahí se describe. Guerra Mundial Z no se trata de zombis comiéndose a la gente; se trata de cómo una sociedad se derrumba ante una crisis para volver a levantarse, de cómo una persona supera sus propios límites en pro de la supervivencia, de la voluntad de vivir -y de la falta de ella-, del poder de la mente sobre el cuerpo, de sacrificios, de esperanza -y de la falta de ella- de la vida, y sí... de la muerte. Hoy puedo afirmar que "Guerra Mundial Z" es la obra más importante de la literatura zombi actual y aunque no es la finalidad última de este blog me voy a atrever a recomendarla, ese libro debe ser leído, se lo merece.



Cuando supe que se preparaba una adaptación cinematográfica de Guerra Mundial Z me preocupé como cualquier fan del libro lo haría cuando sabe que Hollywood va a meter mano, principalmente porque el formato en el que se narra la novela no puede adaptarse a una película de 2 horas, siempre pensé en Guerra Mundial Z como una -posible- extraordinaria serie de televisión, pero NUNCA como una película, simplemente no es posible. Así que este caso en particular no se trata del eterno debate de El libro VS La película. Aquí simplemente no hay punto de comparación, no se puede hablar siquiera de una "adaptación" bien o mal hecha. Y es que la película que protagoniza Brad Pitt NO es Guerra Mundial Z aunque lleve el mismo nombre.




Y eso no quiere decir que la película sea mala, pero para darle una valoración adecuada debemos tener claros algunos factores, el primero ya lo mencioné: esa película NO es Guerra Mundial Z. Si conocemos la novela y vemos la película esperando ver una recreación de las entrevistas narradas en el libro NO lo vamos a encontrar; las diferencias se presentan desde el planteamiento mismo de la premisa: mientras en la novela la "guerra" contra los zombis terminó hace 20 años, en la película vamos a ver cómo el "virus" (o lo que sea... nunca queda del todo claro) se dispersa por el mundo y pone a la raza humana al borde de la extinción en algo que bien podríamos llamar "Guerra Mundial Z: Origins". Debemos ver la película dejando de lado la obra maestra de Brooks, ya que justamente, ese extraordinario realismo de la novela es lo que más le hace falta a la película. Y debemos separar de manera absoluta las dos narraciones, una no tiene nada que ver con la otra.

En segundo lugar, debemos tomar en cuenta que Guerra Mundial Z NO es una película de terror. Es una película que no tendría por qué tener Clasificación B, NO es una película gore y NO va a provocar miedo -salvo los obligados brinquitos cuando un muerto aparezca súbitamente-. Guerra Mundial Z es una película de zombis light y para toda la familia.

Por otra parte, la película le aporta una serie de elementos visuales muy novedosos al género, como los planos abiertos que dejan ver a las multitudes de zombis hambrientos y generadores de caos, y eso era imposible en cintas anteriores que por lo humilde de su origen como cine b no se podían permitir filmar un ataque zombi verdaderamente masivo, aunque en el caso de Guerra Mundial Z fuera generado en gran parte por animación y sólo se requirieron un puñado de actores para caracterizar, lo que se ahorraron en eso lo gastaron en viajes a locaciones muy atractivas que están muy bien explotadas -literal-.

También destaca la campaña publicitaria que se tomó muy en serio lo "mundial" de la guerra; se realizaron carteles con las principales ciudades del planeta como escenarios de los ataques y hasta tuvieron el detalle de incluir un comentario local dentro de la voz en off de los noticieros (en cada país en que se proyecta la película se menciona su respectiva capital como uno de los lugares más afectados).



Ya que consideramos lo anterior, Guerra Mundial Z resulta, al final, una película demasiado costosa para unos alcances tan pobres, que se cuelga del título de una obra de culto a la que nunca podría hacerle justicia, pero que igual funciona para pasar un par de horas agradables, con mucho humor involuntario y un impresionante despliegue técnico y tecnológico; con actuaciones regulares, un guión simple y sin mayores complicaciones, nada nuevo ni propositivo en su narración, con música absurda, ridícula y olvidable, con secuencias y diálogos que dan la impresión de que ya la habíamos visto antes y con la amenaza de una segunda parte que según parece, ya está en pre producción. Eso sí da miedo.

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