martes, 16 de julio de 2013

Reseña: Titanes del Pacífico (Pacific Rim)

La leyenda dice que el 28 de Diciembre de 1895, cuando los hermanos Auguste y Louis Lumière presentaron su cinematógrafo por primera vez ante un público comercial, los asistentes entraron en pánico y escaparon de la sala de proyección cuando vieron la mítica "Llegada del tren a la estación" al pensar que se trataba de un tren real que estaba por arrollarlos. Exageraciones más, exageraciones menos, la realidad es que desde ese momento y durante mucho tiempo, el cine se convirtió en un espectáculo que asombraba a un público joven e impresionable mediante la evolución y el perfeccionamiento de las técnicas cinematográficas; y luego... de pronto, eso dejó de pasar. Por una parte el público perdió la inocencia y le empezó a "ver los cables" a los efectos especiales y por otra, los realizadores explotaron los recursos que se iban desarrollando para volver común el uso de  estos efectos hasta llegar al punto en el que la gente se acostumbró a ver Transformers y batallas épicas en la pantalla sin sentir el menor asombro ni admiración hacia la gente que lo hacía posible, simplemente era algo normal, de todos los días, películas de domingo en el canal 5. Quedaron atrás los años de ver atónitos a Godzilla y a King Kong atacando ciudades y trepando edificios.  Y en medio de ese tedio, llegó Pacific Rim.


La nueva película de Guillermo Del Toro puede no tener una gran historia, puede no estar magníficamente actuada, puede tener diálogos cursis y predecibles, puede tener huecos argumentales y de hecho, puede por momentos estar hasta mal dirigida -tengo muchos conflictos con la manera de dirigir de Del Toro-, pero ¡Al demonio! ¡De eso se trata! Pacific Rim no es cine de arte, no es una película que nos va a conmover y a cambiar nuestra manera de ver la vida. Es un mero espectáculo, pero es un espectáculo de enormes proporciones que pretende volver a sorprendernos y, al menos en mi caso, lo logró.

La historia es simple pero efectiva para la finalidad de la cinta (que no es otra mas que ver robots gigantes agarrándose a golpes con dinosaurios extraterrestres). Resulta que durante mucho tiempo, unos parásitos alienígenas subterráneos han estado esperando el momento en el que el planeta Tierra esté en las condiciones adecuadas para ser invadido, explotado y abandonado; cuando llegó el momento, los Kaijus salieron del océano para exterminar a la raza humana y tener el planeta para ellos solitos, ante la imposibilidad de defenderse, los países del mundo decidieron compartir sus conocimientos militares y tecnológicos para crear nuevas armas capaces de enfrentar a los Kaijus. Así fueron creados los Jaegers.


Cada Jaeger necesita dos pilotos para funcionar, cada piloto controla un hemisferio del cerebro del Jeager, los pilotos conectan sus mentes para operar al Jaeger de manera sincronizada. Durante un tiempo los Jaegers fueron efectivos contra los Kaijus y los pilotos se volvieron celebridades, pero los Kaijus evolucionaron y los Jeagers ya no pueden contra ellos. El Proyecto Jaeger está por dejar de existir.

Pacific Rim es simplemente impresionante a nivel visual. Es la nueva Godzilla. Es el regreso de los magníficos monstruos gigantes destruye-ciudades. Es un gran homenaje a Ray Harryhausen y a toda la gente que se dedicó a soprendernos con su trabajo en el cine.

Cabe destacar el trabajo de Guillermo Del Toro como productor, guionista y director. Su noción de la estética y la composición de sus encuadres es, como siempre, muy disfrutable y a pesar de ser una película muy diferente a lo que acostumbra hacer, se nota claramente su toque, casi podemos hablar de un "estilo Del Toro". Todo lo que le gusta está ahí, desde los fetos extraterrestres y los parásitos intenstinales gigantes hasta su actor de cajón Ron Pearlman (quien ha estado presente de manera muy constante en las fichas técnicas de Guillermo Del Toro desde Cronos) en un papel muy forzado y olvidable. Y aunque los toques de humor en la cinta no resultan efectivos, son fácilmente olvidados y sustituídos en la memoria por las grandes peleas y eso es, al final, lo único que importa en Pacific Rim.

Merece una mención aparte la banda sonora, esta vez a cargo de Ramin Djawadi, que en el soundtrack colabora con Priscilla Ahn y (ahí nomás) Tom Morello. La música de la película -tal como sucediera en  "El Laberinto del Fauno"- consiste escencialmente en el mismo riff una y otra vez pero con diferentes intenciones y diferentes instrumentos. Pero el riff resulta muy pegajoso y combina muy bien con las secuencias de acción. 

Es posible que Pacific Rim no gane ningún premio, pero no está hecha para eso, no está hecha para la crítica especializada, está hecha para nosotros, para el público y vale mucho la pena. Y creo que es el primer gran must del verano.

Voy a terminar la reseña con algo de música del soundtrack de Pacific Rim. Si no la han visto, imaginen a un robot gigante, armado con un barco, golpeando a un dinosaurio extraterrestre gigante, al ritmo de lo siguiente:


 

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